Sola, la coreógrafa llegó a la costa uruguaya para pasar un fin de semana de relax. A fin de año confesó que padece un enfisema pulmonar y que dejar el cigarrillo le hizo subir seis kilos, pero igual se calzó la bikini.
Tiene un verano tranquilo: sin escándalos, sin peleas y con mucho trabajo. Por eso, Reina Reech aprovechó el poco tiempo libre que le queda entre las galas de Soñando por Bailar 2, donde oficia de jurado, y la dirección artística de El anfitrión, la obra encabezada por el humorista Cacho Buenaventura y el mago Emanuel, que se presenta en Carlos Paz, para asolearse sin corpiño en el Este. Tras un año complicado en el que primero se peleó públicamente con Rocío Guirao Díaz cuando la modelo protagonizaba El arcoiris de Rocío -que luego fue desplazada por la poca venta de entradas-, luego debió ponerle el pecho a las acusaciones de que había realizado "falsas" funciones a beneficio, y después terminó consolando a su hija Juana cuando se destapó la polémica por la paternidad de Nicolás Repetto (a la actriz le revelaron en una entrevista que había un rumor muy fuerte desde hacía años que indicaba que su verdadero padre no era el conductor de Sabado Bus sino Ricardo Darín, lo que le afectó muchísimo); finalmente logró comenzar un 2012 más relajado. Este fin de semana, a diferencia de los anteriores que la tuvieron por las sierras cordobesas y la arena marplatense, adonde viajó en varias ocasiones para aplaudir a su hija, que participa de la puesta 8 mujeres, llegó sola a la costa charrúa. "Reina está espléndida y pasa su mejor momento. Se la ve súper enamorada y a full con esta nueva relación", contaba en enero pasado su amiga Valeria Archimó. Recién separada de su anterior novio, la jurado de Tinelli aseguraba estar muy entusiasmada: "Si bien me separé hace un tiempo, no pensé que me engancharía tan rápido de nuevo". Pero finalmente el amor duró poco y a un año de anunciar su romance, Reina está soltera aunque a fin de 2011 le confesó a Marcelo Polino en su programa de radio que estaba sola pero no aburrida. "Tengo un candidato ahí dando vueltas. Es un abogado. Soy tan despistada que me olvidé la tarjeta", contó la coreógrafa que además había confesado que por culpa del enfisema pulmonar que padece debió dejar de fumar y eso hizo que aumentara seis kilos. A pesar de su preocupación por el cambio que experimentó su figura, Reina parece no sentirse tan incómoda como para no animarse al topless a los 53 años.